jueves, 19 de diciembre de 2013

Competitividad en Videojuegos: Relación Amor-Odio



Siempre hablo de competitividad, es algo que tenemos los hombres, queremos ser siempre los mejores en todo

Es algo que nos pasa en el mundo videojueguil.


[La de partidas en infectado que hice... Y no pude conseguir la MOAB]

Cuando empecé al PES 6, era todo un manco, pero seguí jugando, compré guias, hice de todo para ser el mejor y conseguir cuatro años después, en el PES 2010 el máximo número de trofeos posible.

Luego, mi hermano se compró el F1 2010, con lo que dejamos el PES de banda y nos metimos durante todo un año en el mundillo de las carreras, me convertí en un crack del cambio de marchas manual y sin ayudas en la aerodinámica.

Después del F1 2010, me empece con el Call Of Duty Black Ops, Mw3, Black Ops 2, y como en todos los juegos, empecé siendo el peor de todos y poco a poco fui mejorando.

Este verano he dejado de jugar a juegos competitivos, pero no me he rehabilitado de estos juegos, he jugado al Borderlands 2, al Catherine, GTA V, The Walking Dead,... Y si, son juegos buenos, pero son de relleno, porque cuando me los paso, los dejo en la estantería y cuando intento volver a jugarlos, en la mayoría de veces, me entra aburrimiento.

También, me he fijado, que uno solo puede ser bueno en un juego competitivo a la vez, dejé el PES justo cuando empecé al F1, dejé el F1, justo cuando empecé el CoD,... Y a partir de ahora, voy volver a los vídeo juegos competitivos con el FIFA 14. Necesito avivar la vena hardcore.

Esto no implica que no me compre otros juegos, a lo que me refiero es que mientras juegue a este juego competitivo, también le voy a echar partidas a juegos no competitivos como pendientes: Ni No Kuni, Metal Gear Rising,...